Una llamada inesperada
Dejé de saber de él hace más de un año, se desapareció sin decirme adiós, y sin dejar rastro, la última vez que le llamé me dijeron que ya no trabajaba allá, se fué de la ciudad.
No éramos súper amigos, pero nos llevabamos bien, y cómo él bien dice, nosotros podemos hablar de muchas cosas, muy personales, muy íntimas, sin inhibiciones…
Pasó mucho tiempo y no supimos uno del otro,
luego un día por el centro de la ciudad lo ví, intentando cruzar la calle, simplemente me acerqué y le agarré la mano,
“hola”
nos abrazamos, platicamos un rato y desde ese día empezaron las llamadas, los mensajitos en la madrugada, era padre nuestra amistad,
pero después simplemente desapareció, hasta ayer, que me llamó.
Hace unos días pensé en él y sentí tristeza por no tener noticias suyas,
pero increíblemente y por cosas del destino, mi Papi lo conoció hace unos años sin saber que era mi amigo, luego él me platicó que había hablado con un señor que se apellida como yo, me lo describió y simplemente “es mi papa”.
Ayer mi Papi fué a donde trabaja él, se saludaron y hablaron de mí,
y ahora ya está de regreso mi amigo,
Ayer me llamó y me alegró el día,
Hoy ha sido maravilloso saber de él, me pasé toda la mañana platicando con él…
Y sonriendo…
Gracias Pa’
Gracias Misa
jueves 25 mayo 2006. 04:27 p.m.