Tiempo para un amigo
Que otro motivo necesito para darme cuenta de que no me quiere,
de que no le intereso, hoy vino, por un trabajo, y como se acerco muy amistoso, le mostré un correo que recibí, algo acerca de que nunca tenemos tiempo para nuestros amigos, y sólo los valoramos cuando es demasiado tarde, mientras se lo enseñaba, no dejaba de mirar su reloj, y cuando al fin se terminó, solo me dijo:
“esta larguito”,
nada más, y se fué.
Qué! no captó el mensaje!!
viernes 19 mayo 2006. 12:22 p.m.